Fuente:      04/09/2018 971

Playboy acaba demandando a la startup de Blockchain con la que quería revolucionar el porno en Tech 5G

Playboy era una de las muchas empresas interesadas en hacer uso de la cadena de bloques, pero su sueño ha acabado en decepción. Tanto es así que la popular empresa de softcore ha decidido demandar a la startup que se suponía que tenía que implementar un sistema de pagos por criptomonedas en su web, básicamente por no cumplir con nada de lo que había prometido.

La startup demandada ha sido Global Blockchain Technologies (BLOC), con la que en marzo Playboy firmó un contrato para implementar el token Vice Industry Token (VIT) en su web como método de pago, creando incluso un ecosistema que recompensaría a los usuarios por interactuar con él. Sin embargo, el tiempo ha pasado y BLOC prácticamente no ha cumplido con nada.

La combinación del contenido de Playboy.tv con la tecnología de monetización de compromiso de VIT permitirá que los usuarios reciban pagos solo por mirar contenido de video, explicaba la propia BLOC en un comunicado oficial el pasado mayo. BLOC y Playboy marcarán el comienzo de una nueva era de consumo de medios que enriquecerá el compromiso de los espectadores, y cambiará la dinámica de poder de los medios en línea desequilibrada para beneficiar a la audiencia. Las dos compañías también están explorando posibles usos adicionales para empresas impulsadas por criptomonedas en el futuro.

Sin embargo, siempre según la demanda de Playboy, BLOC ha acabado no cumpliendo con esas promesas, y ni Playboy a reinventado los medios audiovisuales gracias al Blockchain ni ha conseguido siquiera tener este sistema de tokens implementado en su portal de vídeos. Además, medios como el LA Times aseguran que la startup tampoco pagó los 4 millones de dólares que acordó pagarle a Playboy por implementar su tecnología.

Desde la startup han calificado a esta demanda como frívola, ha negado públicamente cualquier irregularidad, y parece dispuesta a defenderse enérgicamente de la demanda, por lo que parece que estamos ante una novela a cuyo final aún le faltan algunos capítulos.